domingo, 1 de mayo de 2016

Octavo Mes











Estado mental: Entrando en paranoia. Me niego a aceptar que me quedan menos de 70 días. Cuando comencé mi cuenta regresiva faltaban 290, y ahora se reduce solamente a 70. Esto no me gusta PARA NADA, porque estoy demasiado acostumbrada a estar acá.
Algunos me preguntan si es que estoy emocionada por volver, y la respuesta es un confuso si y no. Si uno no vive una experiencia similar a esta, no pueden entender lo duro que es saber que el tiempo se te termina y vos estas acostumbrado a los horarios, al idioma, a las personas, a las costumbres, a tu rutina cuando llegas a tu casa, a las expresiones y actitudes con ciertas personas. Puedo decir que lo único que extraño con el alma son mis fines de semana con amigos y novio, porque partiendo de eso, estoy demasiado acostumbrada a estar acá, y esto se me está convirtiendo en un gran problema al momento de caer en la realidad y darme cuenta que todo esto se me está terminando. Y no quiero. NO.Este mes fue el más movido para mi, porque no me pude quedar quieta ni un segundo. Las ojeras me llegan hasta mitad de la cara y el cerebro no me reacciona como debería reaccionar (estoy mezclando ambos idiomas, y no se hasta cuando va a durar eso).


Todo el mes me la pasé pintando y ayudando con el set de una obra de teatro en la escuela donde trabaja mi mamá, además de practicar, porque estuve en el papel de indio en Peter Pan: El Musical. Es increíble como me divertí en las prácticas, me encariñe con todos los chicos (todos de 14 para abajo), y fue una experiencia totalmente nueva, salió genial en todos los aspectos, me divertí como nunca y me encantó. Sin dudas es algo de lo que que jamás me voy a olvidar.                                                                                                                                





También tuve la oportunidad de conocer Washington DC en un fugaz recorrido de un dia. Washington DC no es un estado, es simplemente una ciudad más que es considerada como la capital. Lo único con lo que lo puedo comparar es con Buenos Aires, pero de todas formas es diferente. Es una muy bonita ciudad, las distancias no son taaan grandes, las estructuras son impresionantes y está llena de historia por todas partes, y todo cerca (más o menos). Me encantó, aunque no tuve tiempo de ir a la casa blanca pude conocer los otros monumentos, y con eso me basta por ahora para sobrevivir. 































































Me pongo a reflexionar acerca de todo lo que viví estos últimos 8 meses y me agarro la cabeza mientras me muerdo el labio. Es increíble la cantidad de experiencias que viví, todo lo que aprendí, todo a lo que me acostumbré. El idioma ya es algo que está incorporado en mi, soy una integrante más del colegio, los horarios que antes parecían raros ya son parte de mi rutina, la familia con la que estoy ya la considero mi propia familia junto con todo lo que involucra (perros, gatos, gritos, locuras todos los días, risas, salidas todos los fines de semana) y simplemente me encanta, me fascina. Esta es la vida que fui formando en estos meses, y va a ser muy duro dejarla, tal vez más duro que dejar mi vida anterior para venir acá, porque ahora una gran parte de mi corazón está acá, y aprendí el verdadero significado de "Hogar": es donde habita tu corazón. Y tener que volver, significa dejar mi corazón acá. Y eso va a doler más de lo que estoy imaginando...

No hay comentarios.:

Publicar un comentario