Veo el título una y otra vez y sigo sin poder creerlo. 2 meses ya hacen que estoy acá. A veces parece que estoy acá desde hace muchísimo mas tiempo, y hay otras veces que parece que recién llegue ayer. Es increíble como me acostumbre a tantas cosas en todo este tiempo, a vivir con algunas cosas y a vivir sin otras. Si, extraño muchísimo mi familia, mis amigos, mi novio, mis mascotas, mis costumbres, todo. Pero por mas difícil que parezca, uno aprende a vivir sin ellos, dependiendo de un mensaje o llamada para saber como están. Es muy duro, pero uno se acostumbre a la larga. Muy, muy a la larga.
Este mes fue un poco más fácil porque ya domino muy bien el idioma, es increíble como las palabras salen solas sin pensarlo demasiado, inconscientemente se arman las frases, y no hay que estar pensando demasiado como decir algo. Todo lo que me repitieron 8 meses antes de esto resultó ser verdad, “el día que menos te des cuenta, vas a entender todo, y te vas a sorprender al descubrir que ya lo tienes incorporado al idioma”, y dicho y hecho. Es más, creo que cuando vuelva a la Argentina se me va a hacer difícil al principio volver a hablar en español fluidamente sin que amague en decir alguna palabra en inglés. Ya me esta empezando a pasar, y me gusta bastante, porque significa que estoy incorporando muy bien el idioma.
Como muchos pudieron ver, este mes tuve la increíble oportunidad de conocer Nueva York. Hice amigos de todo el mundo, literalmente, y la pase demasiado bien. Fue el mejor fin de semana de mi intercambio hasta ahora, practique el idioma mas en 3 días que en 1 mes y medio de estar acá, me divertí como hacía mucho no lo hacia, me reí a carcajadas por primera vez en todo este tiempo, y me di cuenta que no importa del país que seas, todas las personas tienen los mismos sueños, aspiraciones, y siempre hay una razón para poder unirnos todos juntos, dejando de lado todas las diferencias que puedan haber en el medio. Porque para eso viene uno acá, para aprender a aceptar las costumbres, creencias de la otra persona, y enseñar con orgullo las tuyas. Además, puedo jurar que no hay orgullo más enorme que el pasear por las calles con los colores de tu país. Es acá donde te sos la persona más patriota que puede existir.
Cuando te vas a otro país durante tanto tiempo, es obligatorio que empieces a comparar todo con tu país de origen. Y no tengo satisfacción más grande que darme cuenta que los Argentinos lo tenemos todo. Nosotros vivimos criticando a nuestro país, cuando acá todos los días juran con una mano en el corazón lealtad a la bandera. Si tengo que empezar a nombrar en que somos mejores creo que no voy a terminar más, pero les aseguro que no hay peor sufrimiento que el no poder expresar algo que usualmente decimos en español, porque no hay traducción o simplemente no tiene el mismo significado. Tenemos que valorar las pequeñas cosas que tenemos, porque cuando te vas a otro país, descubres que no son tan pequeñas como pensamos.