Este mes se pasó mas rápido de lo que imagine, y viví tantas experiencias hermosas que jamás voy a olvidar, porque las disfruté a cada segundo, y para eso vine, verdad?
Tuve el baile de graduación de mi colegio, el famoso PROM. No fue la noche que esperaba, pero en cierta parte la disfruté muchísimo, pude vivir lo que una chica normal vive, y me sentí como en una película desde el momento en que me preparé para ir hasta el momento que volví a mi casa, y esa experiencia la voy a llevar en mi corazón por siempre.
Tuve la oportunidad de conocer una playa en Carolina del Norte, y fue una experiencia muy agradable. Fue demasiado relajante, y con todos los exámenes finales y las presiones por todas partes que tengo, me hizo muy bien relajarme por unas horas. Hasta me dormí en la arena escuchando el sonido de las olas, con la brisa del océano. Simplemente fue espectacular.

Y tuve la mejor sorpresa de todas, mis compañeros me hicieron una fiesta sorpresa para despedirme. La semana que viene es mi última semana de colegio y sigo preguntándome a mi misma en que momento se me pasó el año. Yo creí que era un desayuno que organizaron entre todos hasta que me dieron una tarjeta de despedida y me mostraron una torta con mi foto. En ese momento fue cuando mi corazón se rompió y me largue a llorar como nunca durante una hora. Abracé a todo el mundo, agradeci una y otra vez, me emocione demasiado, fue simplemente la mejor sorpresa de todo mi intercambio.

A partir de ahora no queda otra que disfrutar los últimos días que me quedan, porque esta experiencia no se vive dos veces en la vida. Y si se la vive otra vez, jamás va a ser de la misma forma. Hay que vivir el día a día, porque la vida se te pasa, todo termina en algún momento. Y es preferible arrepentirse de lo que uno hizo, y no pasarse la vida preguntándose "Que hubiera pasado si...?".


























