domingo, 20 de septiembre de 2015

Primer mes

Hoy hacen exactamente 3 semanas que estoy acá, y viví mas experiencias que 5 meses juntos en Argentina.
El lugar es precioso, la familia que me toco es genial, y las costumbres no son tan diferentes como yo pensaba. Acá el almuerzo es en el colegio/trabajo, y se cena a las 6/7 de la tarde. Es comerte un pedazo de pizza a las 6:30 de la tarde y morir de hambre a las 10. Como mi cuerpo no esta acostumbrado a eso, trato de merendar algo y a la noche prepararme un sanwi o comer fruta.
Para todos los que piensan que voy a engordar, les tengo la buena noticia de que si, estoy engordando. Y NO SE PUEDE HACER DIETA ACÁ. No porque no quiera, porque no se puede. Decís que vas a empezar a comer ensalada y resulta que esa noche te invitan a ir a un restaurante. Y no podes decir que no, se supone que tenes que aceptar todas las salidas que puedas, y no creo que estando en un país diferente no aceptes probar una comida nueva. El único problema de acá es que te sirven demasiada comida, y casi siempre dejas la mitad del plato.























Las actividades para los adolescentes menores de 18 anos son las normales: ir de shopping, ir al cine, andar en bici por el lugar, ir a la casa de un amigo, en verano ir a la pileta, ir a comer algo. Lo único que para mi es bastante diferente a mi vida, es los fines de semana a la noche. Yo estaba acostumbrada a estar con mis amigas, mi novio, ir al boliche de vez en cuando, sentarnos en la vereda con un fernet en la mano hablando de la vida. Acá, las salidas terminan a las 10-10:30 y todos se van a sus respectivas habitaciones. Y es bastante triste ver como todos mis amigos empiezan a publicar fotos, estados, diciendo que se van a ir a x lugar, y yo acá en mi cama buscando una película para ver, y actualizando el inicio del facebook cada 5 minutos. Es tal cual como dijo una chica que se fue de intercambio "No sabrán como luchamos con nosotros mismos cuando vemos a nuestras familias y amigos compartiendo fotos de sus salidas y reuniones a las que siempre hemos ido y convencernos de que somos felices aquí y no cambiaríamos de lugar". Espero que pueda acostumbrarme a eso en algún momento.
El lugar sinceramente es hermoso. Tengo mucha suerte de que me haya tocado un lugar tan tranquilo en el que puedo agarrar una bici, mis auriculares y salir a recorrer los senderos que se pierden a través de los arboles, disfrutando del viento, de las subidas y bajadas. Como muchos se habrán dado cuenta, amo los atardeceres, y los de acá son, simplemente, hermosos.



























Las personas son muy amables y pacientes, pero cada vez que digo que soy de Argentina me preguntan donde queda y que idioma hablo. Es muy decepcionante ver la ignorancia que tienen por no querer ver mas allá de su nariz, y ver que lo poco que saben de español, lo pronuncian mal, y al parecer los profesores no les corrigen, porque pienso que ni ellos mismos saben como pronunciarlo. Pero se supone que soy una embajadora cultural y tengo que dar el ejemplo corrigiendolos, siendo pacientes y demostrarles que por lo menos yo si me esfuerzo en aprender y mejorar el idioma. Pero de todas formas es un poco frustrante tener que preguntar 2 o 3 veces que es lo que me están diciendo y aun así no entender, sumándole tener que pasar vergüenza preguntando una y otra vez a los profesores que es lo que tenes que hacer porque no te quedo claro la 5ta explicación que te dieron. Pero bueno, dicen que el primer mes es el mas duro, y supongo que lo estoy tomando bastante bien, incluso mejor de lo que me estuve imaginando antes de venir aquí. Estoy muy feliz, en serio me gusta mucho todo esto, y hasta creo que existe la posibilidad de que no quiera que esto se termine nunca.


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